Manuel Rodriguez Becerra

Revista Semana Manuel Rodríguez Becerra

Habla el suegro de Paloma Valencia: reveló detalles de la vida de la candidata y su esposo, se refirió a Uribe, Fajardo, Cepeda y De la Espriella

El exministro Manuel Rodríguez Becerra, suegro de Paloma Valencia, habló con SEMANA, contó detalles familiares de la relación entre la candidata y su hijo, y se refirió a Uribe, Abelardo, Fajardo y Cepeda.

SEMANA: Fue ministro de Ambiente en el Gobierno de César Gaviria, fundó ese ministerio, y hoy el país lo conoce como el suegro de Paloma Valencia. ¿Cómo le parece?

MANUEL RODRÍGUEZ: Soy el suegro. Hablan en estos días porque le solicité a Sergio Fajardo que retirara su candidatura presidencial. Y debo aclarar que admiro a Fajardo por sus ejecuciones como gobernador (Antioquia) y alcalde (Medellín) y por su concepción de país. Lo acompañé en todas las campañas, incluso en los mejores momentos de esta.

SEMANA: ¿Y qué pasó?

M.R.: Hubo un giro muy complicado y fue cuando Sergio Fajardo decidió no ir a la Gran Consulta. Fue un error. En ese momento me retiré para apoyar la Gran Consulta. Aclaro, en el momento en que se lanzó la consulta no estaba claro quién la iba a ganar. Estaban muy empatados según las encuestas. Si Fajardo se hubiera metido en la Gran Consulta, creo que habría tenido una gran posibilidad de ganar. Naturalmente, soy el suegro de Paloma y mucha gente que me ha señalado ha expresado que hay un conflicto de intereses en mis escritos en redes sociales. Estoy en libertad de apoyar a quien quiera. En redes, algunos pedían que aclarara que era el suegro. Mi hija, Isabel, y algunos tuiteros me sugirieron lo mismo. Ahora, en el cabezote de mi cuenta de X dice: suegro de Paloma Valencia.

SEMANA: ¿Cómo ve la candidatura de su nuera?

M.R.: Bien. Paloma no existía como candidata presidencial hace tres meses. Es impresionante el fenómeno de Paloma. La gente se burlaba de ella y decía que en las encuestas aparecía en el margen de error, y miren ahora dónde está. Con la Gran Consulta se creó un hecho político muy interesante. Allí participaron personajes como Enrique Peñalosa, Mauricio Cárdenas, David Luna, Aníbal Gaviria, entre otros.

SEMANA: Fue ministro en el Gobierno de César Gaviria. ¿Qué camino cree que tome en la contienda presidencial el Partido Liberal, La U, los conservadores y Cambio Radical?

 

M.R.: Creo que el Partido Liberal se va con Paloma. No veo factible que se vaya detrás de Abelardo de la Espriella. Es que en esta coalición hay personas muy representativas y con pensamiento liberal: Enrique Peñalosa, Juan Manuel Galán. Creo que sí le toca apoyar a Paloma. En el caso de los conservadores, no han resuelto, pero su exdirector Omar Yepes dijo claramente que la decisión del partido debería ser por Valencia y habló de la disciplina de partido. Por su parte, no sabemos qué camino tomará Germán Vargas Lleras. Es una incógnita, entre otras, porque está muy enfermo. No sabemos cuál es su participación, ha dejado de escribir columnas de opinión. Parece que la decisión recaerá en manos de otros miembros de Cambio Radical y ahí puede pasar cualquier cosa.

SEMANA: Le insiste a Sergio Fajardo para que se retire de la contienda presidencial y no divida el electorado en favor de Iván Cepeda.

M.R.: Lo que le dije fue: retírese. Al retirarse, debería adherirse, y la mejor opción para Fajardo es Paloma. Existen enormes coincidencias entre los programas de gobierno de Fajardo y Paloma. Hay más convergencias en sus programas que divergencias. Se ha creado la idea de que son muy diferentes, y no, son muy similares.

SEMANA: ¿No le ve opción a Sergio Fajardo?

M.R.: No le veo ninguna opción.

SEMANA: Fajardo respondió a su propuesta y dijo que no aceptaba. Irá a primera vuelta.

M.R.: Dice que tiene opción, pero, cuando uno mira las encuestas, claramente descendió después de la Gran Consulta. Con 3,5 por ciento, es muy improbable.

SEMANA: Quedan menos de dos meses para la primera vuelta. ¿Qué le falta a Paloma Valencia para triunfar en las urnas?

M.R.: Todavía le faltan unos apoyos. Por eso mencionaba al Partido Liberal, Conservador, La U, Cambio Radical. Todos buscan derrotar a Iván Cepeda, quien constituye un desastre para el país. Es un hombre muy radical.

 

SEMANA: ¿Abelardo de la Espriella debería unirse antes de la primera vuelta a Paloma Valencia?

M.R.: Sería lo natural que él la apoyara.

SEMANA: Pero ese sector dice que no lo hará porque Abelardo está por encima en las encuestas.

M.R.: Pues es muy incierto. La última encuesta del Centro Nacional de Consultoría les dio un empate técnico en la primera vuelta.

SEMANA: Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella terminarán unidos en la segunda vuelta. ¿Cómo ve esa unión?

M.R.: Es inevitable si queremos derrotar a Iván Cepeda. Si pierde en la primera vuelta, Abelardo de la Espriella no se marginará en la segunda. Además, sería ir en contra de sus propios ideales.

SEMANA: Si pierde su nuera, Paloma Valencia, y gana Abelardo de la Espriella, ¿apoyaría al penalista en segunda vuelta?

M.R.: Yo creo que todos apoyaríamos a Abelardo. No es la mejor opción, pero entre dos malas opciones hay que escoger la menos peor. Creo que Abelardo tiene muchos problemas. Es una derecha extrema tipo Nayib Bukele, y ese no es el camino para el país.

SEMANA: Abelardo de la Espriella dice que usted lo ha insultado varias veces en redes. ¿Qué dice?

M.R.: Personalmente, no, pero sí he retuiteado críticas muy duras hacia él. Hay un problema con Abelardo. Más allá de que sea de extrema derecha y que imite a Bukele, es muy controvertible el hecho de que haya sido defensor de unos mafiosos. Mucha gente dice que tiene derecho a tener un defensor y un abogado.

Pero una persona que aspira a ser presidente de Colombia no solamente debe ser honesta, sino parecerlo. El hecho de que su riqueza, en parte, dependa de unas defensas con recursos de la mafia sí es muy cuestionable. Si bien es legal lo que hizo, éticamente no está bien.

SEMANA: Si Paloma Valencia gana la presidencia, ¿qué tanto debe independizarse de Álvaro Uribe?

M.R.: Si mira la historia de Colombia, Juan Manuel Santos fue elegido con votos de Álvaro Uribe sin que Uribe tuviera que acudir a las estrategias de Petro. Uno no puede olvidar que Uribe salió de la presidencia con el 65 por ciento de favorabilidad. Y Santos se independizó de Uribe a tal punto que le hizo conejo con el plebiscito y perdió esa partida, pese a que es un jugador de póker. Lo mismo pasó con Iván Duque, quien se alejó demasiado del Centro Democrático. O pregúntele a Paloma Valencia. Ella me decía pocos meses después de posesionado Duque que no la habían invitado al Palacio de Nariño. Paloma siempre le consultará a Uribe, al fin y al cabo, tiene una enorme experiencia política. Ella lo llama su papá y demás. Valencia es una persona con la que se puede dialogar. En las reuniones familiares, cuando hablo con ella, escucha, debate. A una de las personas que oye es a mi hijo, Tomás Rodríguez, su esposo, con una preparación académica extraordinaria. Se graduó en London School como economista, magíster en Matemáticas de Oxford, Ph. D. en Economía de Stanford y tiene dos posdoctorales. Es un hombre que lee muchas cosas ajenas a su área. Muy buen lector. Y de muy bajo perfil.

SEMANA: ¿Hace cuánto conoce a Paloma Valencia?

M.R.: Hace mucho tiempo, porque ella comenzó a trabajar, se desconoce esa historia, en el sector ambiental hace muchos años.

SEMANA: ¿Cómo se enteró de que Paloma era la novia de su hijo?

M.R.: Fue al principio de este siglo, pero después pelearon. La conocí cuando era contralora ambiental. Su primer ejercicio profesional fue como contralora. Una vez que estuvo en Harvard, hizo unos estudios sobre el tema ambiental. Ambos terminaron su relación. Mientras mi hijo estuvo en Stanford, terminaron. Él acabó su universidad, después se fue a la Universidad de la Unión Europea en Florencia, a Jerusalén; luego, como profesor en Barcelona y allí volvieron a encontrarse. Tomás vive en Colombia por haberse casado con Paloma, porque, si no, sería seguramente profesor en Barcelona.

 

SEMANA: ¿Qué tal es como suegro?

M.R.: Buenísimo. Tengo muy buenas relaciones con Paloma. Trato de no molestar. Somos muy amigos. Mi señora, Carmen Barraquer, por ejemplo, es una estupenda suegra. Dirige la Clínica Barraquer.

SEMANA: ¿Y Paloma qué tal es como nuera?

M.R.: Excelentísima. Es de una eficacia extraordinaria. Mi señora la llama y le dice: “Paloma, por favor, necesito un obrero para que me arregle el techo porque tenemos gotera”. Al otro día llega a la casa un tipo excelente. Luego le dice: “Paloma, nuestro jardinero no está funcionando”, y llega uno extraordinario. “Paloma, estoy buscando comprar no sé qué”, y ella sabe dónde lo venden. Es de una eficacia admirable.

SEMANA: Paloma Valencia describe a su hijo como un gran hombre “mamerto”. ¿Es real?

M.R.: (Risas) Es una tomadura de pelo. No sé muy bien por qué se lo dice, porque no es mamerto. Se lo manifiesta porque él tiene una posición muy diferente a la de ella, pero las ideas se han ido acercando.

SEMANA: Tomás, el esposo de Paloma, ¿es de izquierda?

M.R.: No, de centroizquierda, y ella, de centroderecha. Los debates entre ellos son totalmente civilizados. Las líneas se van borrando. Insisto, uno compara el programa de Paloma Valencia con el de Sergio Fajardo o Claudia López y son muy similares en muchas cosas. Obviamente, no son muy semejantes al de Iván Cepeda.

SEMANA: ¿Y usted de qué espectro político es?

M.R.: Del viejo Partido Liberal.

SEMANA: Tomás Rodríguez, su hijo, puede ser el próximo y primer caballero de Colombia. ¿Quién es él?

M.R.: Una muy buena persona, es lo mejor que se puede decir de alguien. Segundo, muy buen papá. Tanto Paloma como él le dedican mucho tiempo a Amapola. Cuando la niña nació, Paloma la llevaba al Congreso. Ahora, con la campaña y los problemas de seguridad, hay un poco de distancia, aunque mi nieta va a muchos eventos y mi hijo equilibra la situación. Amapola también es estupenda.

SEMANA: Hábleme de la nieta.

M.R.: Paloma la ha educado como política. Es una política, sabe, opina, tiene sus propias opiniones. Es muy chistoso. Alguna vez la llevaron al apartamento de Juan Carlos Pastrana, casado con una hermana de Paloma, y en algún momento dijeron que en ese edificio vivía Álvaro Leyva. La niña pidió que la llevaran allá y le dijo al excanciller: “Yo estoy en desacuerdo con usted en tales cosas”. Leyva la recibió con mucha amabilidad porque son familiares lejanos, los Laserna con Álvaro Leyva.

SEMANA: ¿Cómo le parece a su hijo que Paloma Valencia sea candidata presidencial?

M.R.: Le fascina. La admira muchísimo. Una tuitera sacó una fotografía de Tomás el día del triunfo del 8 de marzo y escribió: “Quisiera un marido que me mire como Tomás observa a Paloma”. La relación es excelente. Muy sana. Nunca los he visto en un conflicto, tensiones o peleas.

SEMANA: Su hijo puede convertirse en el esposo de la presidenta de Colombia. ¿Qué le aconseja?

M.R.: Soy consciente de que la vida le va a cambiar profundamente porque ahí sí tendrá que dedicarle mucho tiempo a Amapola, mucho más del que le dedica ahora. La niña va a cumplir 10 años y le tocará estar al lado de Paloma aconsejándola, como lo ha hecho siempre. Seguramente, eso implicaría que se retire de la universidad.

SEMANA: ¿Qué papel cree que cumpliría él como esposo de la eventual presidenta?

M.R.: Primero, darle soporte emocional a la presidenta. Él es el mejor consejero que puede imaginarse Paloma. Es un consejero sin intereses particulares. Él no tiene el más mínimo interés en utilizar la presidencia para influir en negocios o demás. Nada que ver con eso. Tampoco Paloma. Es una mujer de manos limpias.

SEMANA: ¿No tendrá un rol como el de Verónica Alcocer?

M.R.: No, no, no, mi hijo no tiene nada que ver con ese mundo, no ambiciona absolutamente nada.

SEMANA: ¿Le preocupa la seguridad de Paloma Valencia y su hijo?

M.R.: Desde siempre, desde que mataron a Miguel Uribe Turbay hemos tenido una gran preocupación por su seguridad. En algún momento, como en octubre, noviembre, le aconsejamos a Paloma que se fuera al exterior porque se supo que había amenazas contra ella desde el Caquetá. Paloma está profundamente amenazada.