Colombia: el legado medioambiental de Iván Duque, entre luces y sombras

Por: DW Noticias | 04 de julio 2022

Aunque el presidente saliente ha conseguido algunos logros en materia ambiental, como la ampliación de áreas protegidas y el avance de la transición energética, también deja diversos retos pendientes.

Duque presentó la estrategia 2050, en el marco de la COP26.

La Conferencia sobre los Océanos, que se llevó a cabo la semana pasada en Lisboa, Portugal, fue el marco de uno de los últimos anuncios medioambientales del presidente saliente colombiano, Iván Duque. Allí, proclamó la creación de dos nuevas áreas marinas: Cordillera Beata, ubicada en el mar Caribe, y Colinas y Lomas Submarinas de la Cuenca Pacífico Norte, en el Pacífico. A ello se une la ampliación de dos áreas protegidas existentes.

De este modo, el país ha logrado pasar de 12,4 millones a 30,1 millones de hectáreas marinas protegidas, logrando proteger el 30 por ciento de su patrimonio natural antes del 2030, tal y como establece la meta de la Alianza Global por los Océanos. Se trata de una medida que llega ocho años antes de lo previsto, un hecho que ha sido celebrado por algunas organizaciones medioambientales del país.

 

“Toda declaratoria es buena per se”, apunta a DW Margarita Flórez, Directora de la organización colombiana Ambiente y Sociedad. No obstante, este anuncio también ha provocado algunas reticencias. “Se están contabilizando algunas áreas bajo figuras de ordenamiento que no se podrían categorizar como protegidas aún, como es el caso de zonas de algunos planes de ordenamiento regional y local, conocidos como POMCA”, advierte a DW Rodrigo Botero, Director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). En este sentido, para Flórez, el problema radica en que “no existen los medios para verificar el cumplimiento de las metas”.

El anuncio llega casi nueve meses después de la presentación de la estrategia 2050, que llevó a cabo Duque en el marco de la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático, COP26, celebrada en Glasgow, en el Reino Unido. Esta iniciativa busca que el país sea neutral en carbono para mitad del siglo, y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5 por ciento para el 2030.

“Obviamente, el tema de las áreas protegidas marinas está bien y está bien que se haya comprometido con el cambio climático”, apunta a DW Manuel Rodríguez, presidente del Foro Ambiental Nacional. No obstante, “Duque fue un gran relacionista público a nivel internacional y generó la imagen de ser el gran líder de una transformación ambiental en Colombia, lo que realmente riñe con la verdad”, añade.

Para Rodríguez, ello “crea la sensación en parte de la población de que las cosas van bien, lo que es un mensaje completamente incorrecto”. Por este motivo, considera que “hay una esquizofrenia entre lo que presenta el presidente a nivel internacional y lo que está sucediendo dentro de sus fronteras, sin con ello desconocer que hubo unos logros, pero hubo unos fracasos mayores”.

Minería ilegal de oro en el bosque de Timbiquí, Colombia.

Deforestación, una carrera contrareloj

De este modo, el presidente del Foro Ambiental Nacional señala a la deforestación como el principal problema a hacer frente y que ha quedado pendiente. “Vamos a acabar con una deforestación muy similar a la del Gobierno anterior, cuando al principio de su Gobierno Duque señaló que iríamos a una sustantiva disminución de la deforestación”, recuerda, lamentando que, a pesar del compromiso en la COP26, “Duque no puso al país en esa vía de llegar a la deforestación cero”.

Así, el también cofundador de Parques Cómo Vamos, una iniciativa ciudadana que hace seguimiento y evalúa los Parques Nacionales Naturales de Colombia, critica que, aunque el presidente se comprometió esa iniciativa en que llevaría la deforestación de los parques nacionales a cero, “en este Gobierno se registra el mayor incremento de la deforestación en los parques nacionales, especialmente en los Amazónicos”.

El pasado mes de octubre, el congreso colombiano aprobó la ley de delitos ambientales, que castiga con hasta 15 años de prisión la promoción y financiación de la deforestación. “La ley de delitos ambientales pretende atacar el núcleo de la deforestación, el cual es la apropiación masiva e ilegal de tierras baldías de la nación”, recuerda Botero. “Es un instrumento potente que debería poder movilizar el sector agrario y de Justicia para proteger los bosques y asignar esas tierras con bosques en pie a los campesinos vulnerables de la implementación del Acuerdo de Paz”,  considera el director de FCDS.

En este punto, también hace hincapié Rodríguez, recordando una de las promesas electorales del presidente entrante: “Otra de las agendas de Petro es la agraria, cumplir con el punto uno del Acuerdo de Paz, que tiene que ver con el acceso a la tierra a personas que no lo tienen, y la implementación de ese artículo implicaría disminuir la deforestación”, asegura.

Transición energética y Acuerdo de Escazú

Al otro lado de la balanza de la gestión ambiental durante estos cuatro años de mandato de Duque se encuentra el cambio que ha experimentado el país en su matriz energética. “Creo que el avance de la transición energética ha sido el más importante y tiene relación con el desempeño sobresaliente que tuvieron sus dos ministros de minas y energía para darle impulso a esta agenda”, considera Botero. “La meta alcanzada es histórica para Colombia”, añade.

No obstante, la duda se centra ahora en cómo se va a llevar a cabo dicha transición y que esta sea socialmente justa. “Se prevé continuidad en la producción de petróleo por razones fiscales, ya que el primer rubro de las exportaciones colombianas corresponde a hidrocarburos”, apunta Flórez, recordando que a ello se le suma el nuevo contexto que plantea la crisis entre Rusia y Ucrania.

“Otro aspecto es el regreso de Alemania al carbón colombiano motivado por haber cerrado ese país puertas al carbón ruso. Se busca proteger a los ucranianos, pero con carbón colombiano, cuya extracción ha sido acusada de violaciones de derechos humanos y ambientales”, lamenta. Por ello, considera que “el compromiso con la transición energética existe pero será un largo camino”.

A todo esto se une la ratificación delAcuerdo de Escazú, tratado regional que busca proteger a los defensores ambientales en América Latina y el Caribe, donde Colombia es el país más letal para este colectivo. “Actualmente, el proyecto de ley pasó el primer debate en la Comisión segunda del Senado, y esperamos que, dada la voluntad del nuevo Gobierno de Gustavo Petro, el Acuerdo pueda ser ratificado este año”, dice confiada a DW Vanessa Torres, subdirectora de Ambiente y Sociedad.

Publicado en https://www.dw.com/es/colombia-el-legado-medioambiental-de-iv%C3%A1n-duque-entre-luces-y-sombras/a-62358751