Manuel Rodriguez Becerra

‘El error de Fajardo fue no entrar a la Gran Consulta’: Manuel Rodríguez Becerra

Entrevista:  Maria Isabela Rueda | 12/04/26

Luego de haber participado en todas las campañas de Sergio Fajardo, el exministro del Medio Ambiente ahora apoya a Paloma Valencia, quien es su nuera.

Manuel Rodríguez Becerra confiesa que, a pesar de haber apoyado como asesor a Sergio Fajardo en todas sus campañas, esta vez se salió para apoyar a Paloma, porque Fajardo no quiso entrar a La Gran Consulta, ‘una nueva forma de hacer política’.

Doctor Manuel Rodríguez, ¿usted estuvo trabajando en la campaña de Sergio Fajardo?

Varias veces, en todas las campañas, incluso en los albores de esta, porque admiro a Sergio, fue un gran alcalde de Medellín y gran gobernador. Me parece que sus propuestas son razonables.

Entonces, ¿qué le ocurrió electoralmente, por lo menos hasta ahora?

Sergio ha utilizado una estrategia, desde mi punto de vista, errónea. No haber participado en La Gran Consulta creo que fue un error garrafal porque seguramente, entre todos los candidatos, él era el que más tenía posibilidad. Ahí vemos los resultados en las últimas encuestas: él con alrededor del 3, máximo 5 %, y además se negó a participar en una nueva forma de hacer política en Colombia: la que se planteó en esa Gran Consulta, en la cual había personas con una experiencia enorme, con éxitos y toda clase de matices, algunos, digamos, con más logros en su vida que Fajardo. Hay que recordar a Mauricio Cárdenas, o a Enrique Peñalosa, o a Aníbal Gaviria, etcétera. Y está el caso Oviedo, supremamente interesante, un hombre con mucho carisma, también con una nueva forma de hacer política.

Entonces, ¿usted cree que Paloma y Oviedo encarnan esa nueva forma de hacer política?

Lo que se está conformando en Colombia es esa idea, ahora liderada por Paloma y por Oviedo, de decir ‘sumemos’ y resolvamos las diferencias, pero sumemos y así tendremos un país mejor. Paloma se ha visto envuelta también en una nueva forma de hacer política; eso creo que no lo había pensado Paloma hace cuatro meses, como tampoco, hace cuatro meses, tenía ningún chance, no aparecía por ninguna parte.

¿Pero se la jugó toda y se metió por la puerta correcta?

Así es. Además, los demás de La Gran Consulta también dejaron al lado sus egos, parecidos a los de Fajardo, incluso superiores (risas). Pero creo que ahora el campeón sí es Fajardo, siempre tan testarudo; es un absurdo que claramente nos pone a todos en peligro de que sea Cepeda el nuevo presidente.

Usted claramente le está diciendo a Fajardo: ‘Por favor, retírese’. No le está pidiendo que adhiera a Paloma, sino que deje en libertad a sus votantes…

Tal cual. Retírese, y por qué no, hasta adhiera, porque usted está facilitando que gane las elecciones Cepeda.

¿Cuál era el cargo que ocupaba en la campaña de Fajardo?

Yo integraba el Comité Programático de Medioambiente, en sus campañas he trabajado en su programa, pero ahora estoy obviamente en el de Paloma.

Usted fue el primero y un formidable ministro de Medioambiente. Tiene su propio peso específico. Recuerdo que nos llevó al entonces noticiero QAP las imágenes de la deforestación tan salvaje que viene dándose en el Amazonas. Se le desgarraba a uno el alma. Tiene autoridad para recomendarles a los colombianos que voten por X, o por Y. Pero como da la casualidad de que usted es el suegro de Paloma, la pregunta es: ¿si no lo fuera, la estaría apoyando?

Me han criticado. Me han dicho que tengo un conflicto de intereses. Ahí debo reconocer que, ingenuamente, yo pensaba que una muy buena parte de la población sabía que yo era el padre de Tomás Rodríguez Barraquer, el esposo de Paloma. De hecho, muchos de los que han intervenido en toda esta controversia lo sabían.

Empezando, claro, por Sergio Fajardo…

Sí. Entonces después algunos dijeron que no sabían y que yo debí advertir. Estuve de acuerdo. Incluso puse en mi Twitter (X) un letrero que dice: “Suegro de Paloma Valencia”, que me sugirieron un par de tuiteros. También mi hija. Ese letrero va a estar ahí por lo menos 10 semanas.

No por ser el suegro de Paloma pierde su derecho a opinar…

Los derechos constitucionales y legales que tengo me permiten respaldar a cualquier candidato. Tengo la libertad para hacerlo. Además, conozco muy bien a mi nuera.

Si usted no fuera el suegro de Paloma, ¿se habría quedado donde Fajardo?

No, porque él no entró a La Gran Consulta, que a mí me pareció una gran idea. Y cuando Paloma llegó a ese proceso electoral, nunca imaginé que ella iba a ganar; entró con un porcentaje muy similar al de otros candidatos. Creo que era fundamental eso de La Gran Consulta como nueva forma de hacer política y derrotar a la extrema izquierda, que mucho daño le está haciendo a este país.

Dígame qué le gusta de Paloma, usted que la ha vivido en la intimidad familiar; que sabe cómo participa en las discusiones, digamos, privadas, y qué piensa de las cosas. ¿Cómo es familiarmente su carácter? ¿Cree que sus propuestas le ayudarían al país?

Dialogo mucho con Paloma, como es obvio en reuniones familiares, en fines de semana que estamos juntos, y lo primero que debo decir es que es una persona que argumenta y le gusta el debate, le gusta intercambiar puntos de vista y escuchar.

Y es muy valiente, indudablemente.

Entonces, he discutido con ella sobre muchos temas. Y mi hijo también es muy independiente, un gran intelectual, no solamente un gran economista; tiene todos los títulos imaginables: doctorado en Stanford, matemático en Oxford, etcétera, etcétera. 

Pero además es un intelectual en el sentido de que le interesan muchos temas, y entonces sé que él, sin duda, ha ayudado mucho a Paloma a entender diferentes tipos de problemas, me imagino que incluso a que cambie de posición sobre algunos temas; obviamente, él escribe documentos y lo hace con muy bajo perfil…

Claro, él nunca aparece…

Y yo con Paloma, pues tengo una coincidencia desde hace muchos años en el tema ambiental. En redes sociales dicen que esa candidatura pertenece al uribismo que es antiambiental y tal. Paloma, desde que es senadora, ha presentado proyectos claves para el medioambiente, que los he conocido desde el principio. Mire, por ejemplo, el 5 % del total de regalías ahora dedicadas al sector ambiental, de eso, nunca había recibido nada. Y el 20 % del impuesto de carbono destinado para la región Amazónica. Y en sus primeras intervenciones profesionales, en ese momento ni siquiera era novia de Tomás, varias veces la visité en la Contraloría Ambiental, donde ella tenía un tema muy complicado, que era el de la extracción ilegal de madera en el Chocó y en el parque de los Katíos; ella tuvo que investigar eso, comprobarlo o tratar, y eso además la llevó a que en Harvard hiciera unos estudios ambientales. Tomó muchos cursos sobre el tema, y desde entonces pues hemos compartido muchísimo. Con Paloma tuve la oportunidad de discutir, al lado de Mario Laserna (fundador de la Universidad de los Andes, su abuelo), acerca de muchos temas; fui muy amigo de Mario…

Un hombre muy visionario…

A él le encantaba la polémica, también ayudó a Paloma a formarse, no me cabe la menor duda. Como me ayudó a mí; Mario me dio muchas lecciones en la vida, por ejemplo, fue la primera persona que me habló en la vida de la ecología. Ahora, Paloma claramente está planteando mucho sobre el tema en su dupla con Oviedo, no obstante los ataques brutales contra él.

De ahí fíjese que salió un lema muy bonito que es: ‘No somos iguales, pero eso no significa que no podamos coincidir en muchas cosas’.

Que es de nuevo como la idea de sumar, ¿no? Oviedo, pues obviamente tiene una gran capacidad de aportarle a ella, es un hombre diferente, un gran estadístico, no se nos puede olvidar que fue director del Dane, por ejemplo.

Desde ese punto de vista, hay un hombre al que yo admiro mucho, que es el senador Jorge Enrique Robledo, otra vez una gran adquisición para el Congreso. Buen compañero de batalla de Fajardo, pero él echó una columna durísima contra Oviedo, acusándolo de que él se hizo a la sombra de María del Rosario Guerra, y, bueno, una cantidad de cosas… ¿Eso inhabilita a Oviedo para ser vicepresidente?

No, no creo. Él trabajó tiempos con la senadora Guerra, ella le ayudó muchísimo para que adelantara sus estudios y ese tipo de cosas…

Oviedo, sin duda, es un tipo muy preparado.

Yo también admiro mucho a Robledo, pero, claro está, siendo uno de los impedimentos para que Fajardo retire su candidatura.

¿Por qué cree?

La posición de Fajardo lleva al triunfo de Cepeda, luego no lo entiendo, porque Robledo es un hombre muy inteligente.

Como no sea por simple lealtad a Fajardo… ¿Él tiene, por curiosidad, alguna propuesta interesante medioambiental? Ya que usted pasó por allá…

Sí, las tiene. Comencé a trabajar en el comité programático, pero me retiré y no sé en qué quedó la propuesta. Él es consciente del tema, lo maneja, incluso alguna vez me invitó a Medellín para hacer una presentación sobre un libro que yo escribí. Es una persona consciente de la importancia del tema medioambiental en la agenda del país.

Y, por último, ¿cómo está viendo la carrera electoral?

Pues yo soy optimista. Ahora, eso va a ser difícil, pero yo creo que Paloma pasa a la segunda vuelta, que va a ser muy difícil porque estamos viendo a un presidente de la República, al jefe de Estado, dedicado a la campaña.

 

Hay puntos muy complicados, como la sospecha, lanzada por el mismo Roy Barreras, que fue su embajador en Londres y hoy candidato presidencial, de que todas estas suspensiones de órdenes de captura de los bandidos comunes más terribles en la azotada Antioquia se debe a que desde el Gobierno planean que influyan en la votación. Muy grave.

Ya hay 150 municipios donde ha fracasado la ‘paz total’, que dirige y lideraba Cepeda, y hay una preocupación muy grande porque son 150 municipios en manos de una gente que ha liderado Cepeda, y a quienes han nombrado gestores de paz, una figura que tiene su mayor expresión de fracaso en el caso de ‘Calarcá’…

Y ahora, en la francachela de la cárcel de Itagüí. ¿Con los años que tenemos de vida, usted recuerda algún presidente que haya estado tan activo en una campaña partidista? Porque todos los presidentes en ejercicio, pues, han tenido su candidato…

¿Pero qué? ¿Un presidente actuando así?

Sí, que haya utilizado el Estado para hacerle campaña a un candidato en la contienda… ¿Usted recuerda algo semejante?

No, nunca. Obviamente siempre hemos sabido la preferencia del presidente, y normalmente el presidente ha sido jefe del grupo político, etcétera, o del partido político. Y estamos casi a siete semanas, o a menos de siete semanas… Y faltan las adhesiones de los partidos; esperamos que el Partido Liberal adhiera, lo mismo que el Conservador, ojalá que también Cambio Radical, porque sin duda, ese sería un gran empujón para Paloma. Estos partidos, así estén en declive, cuando se agitan, funcionan.